miércoles, agosto 13, 2008

CASI UNA AUTOBIOGRAFIA IIparte


...Francisco. El jardinero, mi pasión. En la cocina hubo mucha confusión, se me ligaron los sentimientos, el miedo, la inquietud, el morbo, el deseo, quizás el amor y la pasión a lo mejor todo era admiración hacia el. El solo aprovechó, me tomó de la mano y me dijo: _ Se que te gusto, se que me vez y que me has visto siempre, se que me deseas, y tu eres muy lindo... ven. Me llevó a su cuarto; un cuarto pequeño, con una cama, un closet, sus cosas, un espejo que apuntaba hacia la cama, un cuarto de hombre, olía a hombre, a trabajo, a el, a sexo.... me preguntaba cuantas veces estuvo allí con Sonia, uniéndose entre sexo y sudor entre cada descanso rápido y fugaz.... Pensar en eso me excitaba aún más... No había entrado a ese cuarto, estaba en la puerta hasta que me dijo: _ Entra, entra de una vez, te he dejado todo húmedo y quiero terminar de mojarte. Entre de prisa, y le dije: _ Estoy aquí, puedes hacerme lo que quieras, como quieras! Sabía que sería mi primera vez con el hombre que deseaba. Mi primera vez...

Se me acerca, me toma la cadera, se posa sobre mi, siento que todo calla, que las hojas caen, que mi sueño se haría realidad, estaba como flotando. Siento su lengua en mi ano, una lengua dura, que lame y chupa mi anillo, entra y sale, me acaricia, me da cosquillas, es muy rico, siento sus dedos, uno para descubrir mi humedad, dos para preparar, tres para abrir, cuatro para dilatar, en quinto era su pene, que acompañado con la lengua entró suave y a medio sentir.... Siento el glande rozando mi anillo, quiere abrirse, tragarlo. Entra completo, la piel húmeda se desliza y roza mi interior, si pudiera entrar todo su cuerpo en mi se lo permitiría, aún mas se lo exigiría. Disfruto cada entrada y salida, cada embestida, suave, dura, cuidadosa y una que otra con dolor, dejándome la herida del placer. Entra y sale y vuelve a entrar, siento cada gota de sudor que explotan y caen en mi piel, sujeta mis nalgas, y casi me levanta del todo en esa posición, con algo de esfuerzo quizás levitaríamos!! Muerdo, me muerde, nos mordemos, quiero gritar, no soporto el silencio, pero no, casi me quejo, él me besa, sonríe. Entra en mí con más fuerza, con más ánimo, es su gran cosa disfrutándome, rozándome, rompiéndome por dentro y mi cuerpo devorándolo, tragándolo. Casi pudiera medir el largo de mi placer en la medida de sus penetraciones!! me sentía como las putas de las películas porno que veía, entra un poco mas, con mas violencia y rapidez, me gusta, sale y entra sin medida, parece que corría y mi placer corría con el. Vuelvo a gemir y me siento como una puta vulgar, era su puta, le dije: _ Dame como a las putas! soy tu puta! .. El titubea un poco al mirarme y dice: Eres mi perro, mi pequeño perro!! Y siento como parte de su cuerpo tibio y liquido se deposita en mi, a mi me satisface, sigue un poco mas con mas fuerza que antes, algo parece temblar desde mis piernas con un furor inesperado, acabo a chorros en mi abdomen, ahora si grito, ahora lloro... Pero me calmé tras un largo y hermoso beso, mi primer beso apasionado con un hombre.

Hubo muchos encuentros en ese cuarto, en cada visita a la casa de mi tía hacíamos el amor, como si fuese un único momento, como si se transformara el tiempo, como amantes, amantes de múltiples placeres, me enamore, se enamoró, me consentía, me buscaba, me esperaba en la salida del liceo, me deseaba, que rico es saberse deseado, así nace el mejor deseo; lo admiraba, me admiraba, íbamos al cine, me ayudaba con las tareas, era como otro hermano primo pero personal jajaa fíjate que dejo de estar con Sonia!!!, Me perdía sin el, me provocaba besarlo todooo todo el día, tocarlo, sentirlo dentro, que me acariciara, me corregía, No podía respirar con el cerca era algo inesperado, algo que nos sucedió por gracia divina, todo con él se me hacia fácil, todo era permitido, todo era normal, todo era placer. Tratábamos de disimular delante de todos, nos veíamos a escondidas. Cada palabra dicha. Cada promesa, cada esperanza nacía y desaparecía cuando estábamos juntos. Fueron 2 años juntos, tenia 16 años cuando nos abandonamos uno del otro. Nada te importa cuando quieres abandonar, cuando el otro se abandona en uno, fue desicion de ambos; Pero no me importó al menos en ese momento, porque cuando te aman y te miran a los ojos que llenos de amor se sinceran y se pierden solo hay que callar. Fue la ultima vez que estuvimos juntos, Junio del 96, el mismo cuarto fue testigo de las palabras cortas que nos dijimos, palabras dulces, nos amamos con toda el alma, la calma, el desasosiego, la violencia, el temor, como si nada cupiera en el mundo, entre nosotros. Luego de un Orgasmo delicioso, que me hurgo hasta el alma, vibramos juntos en cada intrupción de su cuerpo en el mió, en el dolor, en nuestra locura desbocada que terminó en un vaciado de semen que me calentó las últimas y leves heridas que me causó su atrevimiento. Y nos quedamos dormidos, sudados, juntos, boca abajo, deseando y sabiendo que no se repetiría todo lo anterior.

La noche en mi casa fue terrible, me metía en el baño a llorar, mi mamá de descubrió llorando, le dije que me habían raspado en Física y Matemáticas para que me dejara en paz!! Quería estar solo, ella comprendió mi depre pues era un excelente alumno, (claro todo era mentira) me preguntó que quería y le dije que me sacara de ese liceo, volver a el me recordaría a Francisco, en el receso. En la entrada esperando por mi, en la parada de los carros para ir a cualquier sitio cerca pero solos, en la biblioteca ayudándome, en la cancha cuando jugábamos junto a mis primos fútbol y básquet, mis primos me recordarían a Francisco... Me inscribieron en un liceo Militar!! internado salia los fines de semana y si me portaba bien!!! sin poder decir nada tube que aceptar la desición de mis padres quien ya me estaban viendo como raro... jajajaa pero fue lo mejor que me pudo pasar!!!!. No fui mas a visitar a mi tía, ni a mis primos, fue como comenzar de nuevo, pensaba en las noches escaparme del liceo, que debía buscarlo, prefería perder con él, que es con él con el único con quien podría ganar... 10 años después sigo pensando lo mismo... Peroooo hice del Mundo Militar, mi mundo!! con solo pensar todo lo que me sucedio alli Me asfixio!!!
Asi ha pasado mi vida, conociendo una diversidad sexual que está muy escondida, pero facil de encontrar.

Continuará...


lunes, agosto 04, 2008

MIRANDO HACIA ATRÁS... Casi una autobiofrafía I





Holaaa!! aqui estoy, no estaba muerto estaba de parranda!! jejeee y mirando hacia atrás, recordando lo bueno y lo malo de la vida, las risas y las penas, los exitos y los fracasos por eso me sumo a lo que dice mi gran amiga la diva Cereza Que cuando un Bloguer@ deja de escribir en su Blog, es porque en su vida real están pasando COSAS GRANDES!! y eso es lo que nos esta ocurriendo, pero como por allí se acerca la fecha de mi 4to cumpleaños blogeando, como regalo del 4to anversario escribiendo sobre la Diversidad Sexual, a petición del público (ojo y por que ya recuperé mi autobiografia) he aqui nuevamente para los que no la habían leído, para los que quieren volver hacerlo... y para todos los que quieran conocer más profundo a "DIVINIDAD, el dios de los dioses..." osea, YOO!!!

Asi me dijo una gran amiga: "Mirando hacia atras tu blog me lei nuevamente tu autobiografia y es tan buenaaa que deberías re-publicarla!!! y alli la tienen... hasta el motivo que me impulsó a escribirla hace dos años:


Pues les voy a responder las preguntas de las seis mil lochas, como dicen por allí; generalmente la gente fisgona, entrometida y curiosa me pregunta: Divinidad, tu naciste gay? como fue? fue el destino? desde cuando? etc, etc.... En realidad hay personas que nacen gays, otros que se hacen, por la sociedad en que se puedan criar, por imitación, o por algo que suele quedar como incognita sobre la diversidad sexual; en mi caso es y lo reconozco fue?? ummmmm todas la anteriores!!! jajajaa, Fijate que de niño me encantaba el cambur, pero no lo mordia, lo chupaba hasta que se acababa!!! es mas mi mamá nos llevaba al cine Cipress y me ponía a comer cambur, jajajaaa yo lo chupaba, no se porque? y los tipos me miraban y me hacian muecas con la lengua... ahora entiendooooo!!! querian q les mamara el guevoooo!!! que bolasss... pero buenooo y como surgió la incognita? pues ya les cuento pasajes de mi vida quedaré desnudo, al descubierto, tal vez, quizás no escriba mas después de esto pero les cuento como Casi una Autobiografía!!!

Nací, crecí, y he vivido felizmente. Mi infancia fue muy alegre, soy el 2do de 4 hermanos, bellos todos al igual que yo; siempre mi hermano mayor me protejia, y yo al mas pequeño y así sucesivamente; mi madre es divina, es la que siempre ha llevado los pantalones en la casa, mi padre es un pan, ni se siente!!! solo afloja plata, pero es algo machista, yo soy algo jodedor en todos los aspectos, siempre fui exquisito en gustos, algo consentido, caprichoso, divertido, malcriado, queria hacer lo que me diera la gana, me molestaba muchisimo si no lo hacía, era y soy grocero, burlista, me ponia insoportable todo hasta que mis caprichos se me consentian, no le tenia miedo a nada, me encantaban las aventuras, lo desconocido, era quesudo, me masturbaba desde chamo viento tetas, culos y hasta guevos!! que vaina tan locaaaa!! pero siempre pasa algo que te hace cambiar un poco... A veces pienso y he pensado como Marguerite Duras, cuando dice: "La historia de mi vida no existe. Eso no existe. Nunca hay centro. Ni camino, ni linea. Hay bastos pasajes donde se insinúa que alguien hubo, que algo pasó, no es cierto, no hubo nadie, no pasó nada" yo le incluiría: Por que todo sucede y sucedió por gracia divina!!...

Una vez, estaba en una fiestecita de un primo, era su cumpleaños, tenía como 8 años y ya me encantan los bochinches, las fiestas, la jodedera, el chalequeo, en fin pasarla depinga!! todos mis primos y primas saben que soy una ratica en el aspecto del joder, y más si en las fiestas había una piñata!! No jodaaa una piñata era lo máximo, no solo por darle palo y palo, ni por agarrar el paloo y darle y darlee, noooo; la vaina con las piñatas viene que aparte de caerle a coñazo limpio con mis primos (que de paso nos dejaban de últimos pa´escoñetarla) era el morrrbooo de esperar que todos y todasss se lanzaran la piso en cuatro patas pa recoger carameloss!!! Traten de ver lo morboso y quesuo de la situación para la edad!!! En ese momento tan esperado por mi y ciertos primos no jodaaaa comenzaba la acción!! metiamos manoo, tocabamos culo, cuca, totona, cuchara, guevo, pajaros o pipies, apretabamos bolas, jalabamos pelos, dábamos cachetadas y todoo terminaba con una coñaza colectiva entre primos y primas!! jajajajaaaaaa que vaina tan buenaaaa!! Aún me excita recordarlo; y claro cría fama y acuéstate a dormir, y quien tiene la culpaaaa, quien fueee, quien comenzó? YOOO!!

Perooo, nunca falta un abusador, en el momento mas caliente de la piñata, en plena metedera de mano, me empujan y caigo con la pose indeleble e impelable para meter mano y deo, caigo en cuatro patas, en veinte uñas; cagado de la risa y tripeándome la jodedera, y siento un dedo algo grueso que me perfora el culooo duriiisimooo!!! y grito: Coñoooo!!! noooo que pasaaaa!!!, me vuelven a empujar y siento de nuevo el dedo perforandome el culo con mas fuerza... jajajaaaa: No no nooo me la van a aplicar!!! ratas!!! y fue allí cuando en realidad se formó la coñamentazón!!! jajajajajaajaaaaaaa

Continuarón las fiestas, años tras años, no pude saber quien de mis primos o prima fue, y en todas mis fiestas de cumpleaños no podía faltar una piñata fue allí, a partir de ese día todo cambió, comensé a pensar en el dedo, en la presión que hiso sobre mi culo virgen y rosado, en no solo un dedo, un guevo meterse allí, comprendia lo que sentian las mujeres de las películas pornos que veía a escondidas en el Beta max cuando mis padres no estaban, queria cojer por el culo y que me cojieran, queria tener un gran pene como el tipo de la porno y tambien un culo hengincho como la tipa!! que locura verdad? asi que comencé a meterle en dedo en el culo descaradamente a todo el mundo en las piñatas, queria saber, descubrir si los demás sentian lo mismo que yo, y la respuestas son positivas!!! hombres, mujeres, niños y niñas decían: "Me metieron el deo en el culo!!!" y se reían, esa risa era de placer, una risa de, que bolas!! que ricoo!!, una risa como la mía algo sujetada por la verguenza tal vez, pero con las ganas del pacer... Una vaina arrecha!!!

Ya ven como todo parece como ser por gracia divina, siempre lo he dicho, fijense en esta otra anecdota, en casa de mis primos en unas vacaciones, estabamos todos y todas, jodiendo ya tenia 14 años, y conocía en sexo hetero, el homo, los trios, las orgías, y la bisexualidad era la que me identificaba, por que podia cojer cucas, culos, tener guevos, y me podian cojer etc, es demasiado arrecho tener todo eso y de paso disfrutarlo sanamente, por supuesto el queso mio a esa edad era como el Salto Angel!! jajajaa ojo todo esto lo conocía a punta de peliculas pornos!!! ok pero ya habia experimentando sexo hetero, con una jevita del liceo, tuve 2 años con ella y si que experimentamos!!! además de eso ya me masturbaba metiendome el dedo en el culo, es lo máximo toma dato: estimulas tu punto G y acabas a chorros!!! era un sabio del sexo, investigaba, veía, preguntaba, como debe ser!!!.... En fin Prosigo, en la casa de mis primos jugabamos el escondite, juego número 1 de los chamos quesuos, y a la prima que encontraramos le metiamos mano, nos dabamos los piquitos, latas y el "cállate, no se lo digas a nadie" no podia faltar!!! jajajaaaa me van a decir que no hicieron eso!!

En la casa de mi tía, habia un chamo jardinero, electricista, plomero, hacia de toda vaina!! era depinga, pana, jodedor y se me parecia al carajo de unas de las películas pornos que había visto, allí comenzó en realidad mi mariiconeria, era tanto en saber como tenía el guevo el tipo que lo perseguía en silencio, lo husmeaba en todos lados, ahora ya a esta edad digo que el tipo estaba bien buenooo!! jajaja era tanto mi obseción que de noche tenía pesadillas, sueños con el carajo. Miren lo que soñaba: Que me perseguia todo sudado, sucio, con las manos llenas de tierra, me agarraba y me decia quieres vermelo!! lo tengo grande!!! soy el de las peliculas!!! y se reiaaa muuaaaaaaa jajajaaa jajajaaaaa!!!! que horribleeee, me daba miiedoo, pero iba casi todos los dias ique a joder con mis primos!! En una de esas visitas no programadas en las tardes llegué y pase a la casa, no habia casi nadie, nada mas mi primo y la tipa que lo cuidaba y el chamo, el jardinero. Sorpreeessaaaa, entro por la cocina, por la parte de atras de la casa pa no tocar y me encuentro al jardinero con la Sra. Sonia! era una tipa chevere, de unos 32 y simpaticona, estaban juntos jugeteando con cosquillas, etc, etc, yo estaba escondido viendolo todooo!! y de pronto se besan, se meten mano, se tocan hasta el alma, Sonia le quito la camisa que dejaba ver el torso espectacular del chamo, ella se quita la blusa y salen las tetas, grandes y firmes!! dije yo: ayyy papá!! una porno en vivo y gratisss!!! y continue viendo la vaina!!!

Sonia le decía, dale aqui rápido, el chamo se reía, esa risa picara, mala, quesua que yo deseaba tener cuando fuera grande, (y la tengo) sencillamente por que me gustaba el tipo, los sueños que tenía con el... Sonia le quitó los pantalones y salió de alli un gran y enorme pene, casi erepto, grueso, cabezon, amado por el, ella lo mamó, chupaba con desesperación como la hacian las de las películas!!! eran mis ídolos del momento!!! en eso saqué mi cara para ver mas y mejor ese guevooo y diossss!!! me vió! y me escondí de nuevo, el ya me había visto, como en otras veces, sabía que lo miraba a escondidas, aprovechó y se rió mas, se lució cojiendose a Sonia, pues sabia que lo estaban viendo, lo miraba, me miraba, se lo miraba y me insinuaba con gestos que era rico, q lo provara.... Ganas no me faltaban, yo erepto tocaba mi miembro, mi culo... fue cuando el voltió a Sonia para darle por detrás!!! diosss mi fantasia echa realidad!!! saco su guevo, me lo enseñó, se lo metio y Sonia, gemia de placer, de dolor, reia, le decia que le diera mas duro!! el la cojia mirándome... yo estaba a punto de explotar, me masturbaba al mismo tiempo y ritno que el cojia... acabé y acabó... echó su liquido en la espada y en las nalgas de Sonia, semen que queria provar, ella lo tomó y parecia que leía mi mente, lo probó, se lo tragó, me quedé con las ganas de provar ese semen... el me miraba casi me decía ahora te toca a ti... Mi primo llamó a Sonia; Me di cuenta y tenia el guevo afuera, los pantalones abajo y mi leche en el piso, ella respondio "voy", se besaron, me escondí y ella salió a medio despeinar... entré a la cocina y allí nos quedamos él y yo...

Asi ha pasado mi vida, conociendo una diversidad sexual que está muy escondida, pero facil de encontrar.

Continuará...

martes, junio 17, 2008

QUE MOMENTO...

Pensé que nunca llegaría ese momento, relajada y dispuesta a escribir de nuevo; Cuando tienes un trabajo estable y piensas que nunca va a dejar de serlo. Pero, de repente, ves claramente que eso se acaba, que tiene un fin, y que no sabes hacia donde tienes que tirar. No quiere decir que no estés cualificada para desempeñar otro trabajo similar, o que no tengas la preparación suficiente para hacer otros, pero cuando algo te gusta, cuesta aceptar que lo vas a perder, tanto a nivel laboral como a nivel personal. Durante ese año mi vida cambió mucho, y tenía que tomar decisiones y no sabía si la fuerza me acompañaría. Estaba en una de esas ocasiones en las que piensas que es mejor meterse en un agujero y no salir hasta que todo se vuelva regular, pero no podía. Algunos de mis compañeros me decían que no debía preocuparme porque era joven y bien preparada, pero no es fácil hacer cosas en tales momentos.


Cuando acababa mi jornada laboral, en lugar de buscar una salida, me dedicaba a deambular por las calles pensando en mil y una tonterías para poner fin, iba al cine sola, a tomar tragos sola, a rumbear sola... siempre sola y no buscaba soluciones, solo pensaba cosas extrañas. Era como una pesadilla pero sin estar dormida. Uno de esos días difíciles como quien dice, decidí ir a la playa, me encanta playa. Y recibí una llamada agradable. Una buena amiga me invitaba a tomar un café; Pero le comente que iba en la playa, que no podía; a lo cual ella me contestó: Siiii, a cual playa? pues yo voy también!! ... Todas las cosas buenas saben mejor cuando se hacen esperar, y fue el caso, como siempre la puntualidad no es uno de sus fuertes. Pero mereció la pena verla acercarse con esa sonrisa agradable en su cara y más aún el abrazo que recibí cuando se puso ante mí, pedí disculpas por el retraso, a lo que me contestó: Tranquila Ojalá todos los retrasos fueran así…!!


Nos cambiamos, dejando ver nuestros hermosos cuerpos por diminutos y eróticos trajes de baño a la poca gente que allí estaba, entre piropos y admiraciones por lo bellas y bien cuidadas estábamos empezamos a recorrer la playa. Se que ella me hablaba sobre algo, pero estaba tan ensimismada con mis cosas que a penas le presté atención. Se dio cuenta enseguida y, tomándome de la mano, me llevó a casi un escondite natural, como especie de malecón hasta llegar a una playita sola, escondida, espectacular....Que te parece?? me dice... Me miraba fijamente esperando que le dijera cual era el motivo de que mi cara no reflejase la felicidad a la que la tenía acostumbrada, pero decidí que era mejor tratar de olvidar el tema y centrarme en lo que tenía delante. Sinceramente, era mucho más agradable, y no voy a negar que la atracción estuviera ahí.



Hay momentos de silencio que valen mas de mil palabras, y ese era uno de ellos. Ella no quería preguntar y yo no quería responder. Necesitaba estar cerca de alguien y en este caso ella y ella quería dármelo... éramos conscientes de que entre nosotras no podría haber más que una amistad pero hay cosas que, por mucho que lo intentemos, no podemos evitar.... Fue mas que atracción?? admiración?? fue un desliz hormonal?? o quizá una experiencia mas que Afrodita tenía que vivir??



Pasé un día acogedor, diferente y un poco extraño, era hora de irnos así que subimos a su carro para ir paseando y ver donde comíamos; pero al subir al carro nos quedamos sin hablar con la boca, aunque la conversación de nuestras miradas era muy interesante y más atrevida que nosotras, hasta que su mano agarró la mía mientras cambiaba la velocidad del carro. Miré la mano y la miré a ella y ella miraba al infinito por la ventana. "¿Estás bien? ¿Voy demasiado rápido?" preguntó sin obtener respuesta alguna. En ese momento estábamos en alguna parte del litoral, casi cayendo la noche y amparadas por la luz del atardecer . Paró el carro, retiró la llave del contacto poniéndola en la guantera, Recostó su asiento, seguía sin mirarme y me dijo "No se si voy a poder hacerlo, si no te gusta, no te arreches, solo dímelo".



Cerré los ojos y no sabía que hacer. Lo cierto es que me entraron ganas de abrir la puerta y salir corriendo, pero lo que hice fue empezar a acariciarla despacio. Acaricié primero su pelo, negro, Luego su cara, Eran caricias lentas, suaves, con mucha ternura. No le gustaba que tuviera los ojos cerrados, pero si así lo quería, Recliné mi asiento y me incliné sobre ella, sin tocarla. Solo con mi mano. Bajé por su cuello y noté como su respiración se hacía mas profunda... desabotoné la camisa y cerró los ojos con mas fuerza. Mis dedos se colaron por ese hueco y toqué la piel de su abdomen, rocé cada milímetro de piel que separaba sus pechos de la cintura del pantalón.

Abrió los ojos, me miró y la besé. No se apartó y respondió tomándome por el cuello y enredando sus dedos en mi pelo. Ese momento en que todo se detiene y no se puede hacer nada más que una cosa. Solo nos besábamos. Mi mano se había detenido y no quería hacer otra cosa que estar quieta sobre su estómago. Su mano comenzaba a tocar mi pubis, mi vagina por dentro de la falda, nada se lo impedía... nos dimos uno de esos besos intensos en donde entras en una especie de estado de shock, donde no sabes donde empiezan sus labios y acaba tu lengua, donde no sabes si la que besa eres tú o te están besando a ti. Cuando nos separamos para mirarnos a los ojos un fino hilo de saliva nos mantenía unidas. Mi mano volvió a la vida y mientras me volvía a acercar a sus labios, esta subió a sus pechos. Y su mano acariciaba mi ya inflamado clítoris, haciendome gemir dulcemente.... con música suave de fondo, muy romántica para mi gusto seguíamos tocandonos duro, rápido, con pasión y fulgor...

Los vidrios del carro estaban totalmente abajo, el aire no era suficiente pues nuestras respiraciones cada vez eran mas agitadas, mi mano cada vez iba mas deprisa y mi lengua en su boca cada vez mas profunda. Todo se precipitó de repente. Separó sus labios de los míos, aprisionó mi cabeza contra su pecho y con un gemido de alivio dijo sin palabras que el clímax había pasado por allí.... me grita: MARICAAA VOLTEAAA!!!: Diosssss!!!! El espectáculo estaba siendo visto por mas de 50 pasajeros encaramados en los ventanales y riendo en un autobús !!, es decir disfrutaron aquel show lesbicoooo en primera fila!!! jajajajajajaaaaaa solo alcance decirle después de aquella parodia: Maricaaa correeee!!!! jajajaaaaaaa

Sonriendo!!! así fue todo el trayecto hasta mi casa. Que locura tan divertida, que momento!!! unas horas mas tarde, mientras pensaba en que tener buenos momentos con buenas personas hace que, hasta los problemas grandes se olviden. Y también me hizo pensar en como acabará una historia que no sabemos bien donde empieza… Sonriendo!!!

Un beso en lo mas profundo de tu ser...



jueves, mayo 15, 2008

CUANDO SE QUIERE DEMASIADO (2)




Carlos me abrió el pantalón rápidamente y metió su mano para dejar al descubierto mi carne caliente y dura... yo hice lo mismo... le abrí su pantalón y saque un pene... relativamente igual al mio... divino, de muy buena forma...estético... cincuncizo .. y con una cabeza roja... de lo caliente que estaba..sin reparos me llevo al mueble y empezó a chupar.. nunca me habían chupado con gran destreza.. el quería comérselo .... yo aproveche para voltearlo poco apoco ... quitarle su pantalón y dejar al descubierto esas nalgas! que tanto me habían enloquecido... así estuvimos algo de tiempo... el mamandome la verga y yo lengueteandole su culito... hasta que nos besamos de nuevo... y le pedí que se lo hiciera...

Busque lubricante me empezó a penetrar poco a poco, lo besaba tiernamente.. fue algo fantástico... solo le dolió la cabecita.. pero después de eso... entro todo... yo estaba sorprendido por que hasta entonces... me hizo el amor como nunca me lo habían hecho, acabo dentro, me dijo lo tanto que deseaba ese momento y que le diera placer... el placer que tenerme dentro...

Sorprendido y fascinado lo voltee, lamí su culo y unte lubricante, penetre poco a poco... era su primera vez... la mayoría nos quejamos de que duele... pero el no protesto.. si no que me pedía mas... sentí como que su culo y mi verga estaban hechos el uno para el otro ... esa noche... me vine tres veces dentro de el... y el experimento ... el placer mas rico de toda su vida... en la mañana al despertar nos besamos locamente...y me juró amor eterno... para mi... su culo su pene y todo lo que había pasado entre nosotros durante, antes y después era y será mi paraíso...! el me dijo que me quería y que todo lo que había pasado lo había hecho por curiosidad por que nunca había visto a un tipo como yo ... siempre pensó e imaginó que un hombre como yo era muy buen amante... y que la verdad yo pensaba lo mismo... y era cierto, había sido maravilloso...

El no podía afrontar su homosexualidad... por que el ahora sabia que realmente lo que quería era ser mio cada noche... así que llegamos a un trato... terminó con tu novia, me acompañaba siempre, total, a mi no me importaba que la gente supiera que era lo que era... ya que sabían que a mi me gustaban los machos pero que era muy discreto... así paso un tiempo... tenemos unos cuatro meses de vivir el cielo en esta tierra... pero un día que su ex-novia regreso; ella ya sabia lo nuestro y aun sin embargo ella lo busco a la salida de su trabajo... lo beso apasionadamente... en eso yo iba llegando... pero me escondí para que no me vieran... ella lo tomo de la mano y lo jalo hacia su carro, se lo llevo al hotel...yo me fui a a la casa a esperar que me llamara y quizás me contará... no paso mas de quince minutos cuando llego el envuelto en lágrimas... me sorprendió... me beso apasionadamente como lo hacia todos los días cuando nos encontrábamos, limpie las mejillas, mientras el decía que me amaba, me contó que estubo a punto de hacerlo, solo que se detuvo por que yo no me lo merecía, que realmente me amaba pero que necesitaba hablar conmigo antes que traicionarme... ya que durante los cuatro mese que han pasado el ha disfrutado de mi amor... lloramos mucho... nos quedamos abrazados...

Al amanecer sentí como su boca toco mi pene y por inercia tome su boca y lo bese locamente... esa mañana llegamos tarde a el trabajo por estar tirando... En la tarde cuando llegamos fuimos directamente a la cama para volver a continuar... nuestras locas ganas de amar... nos entregamos como siempre... enloquesimos de placer...le dije que lo amaba... y que no podía dejarlo ir... hoy día lo amo.. me gusta, lo amo...y se que el me ama y me lo demuestra cada noche cuando lo hago mio y después el me hace suyo...

Creo que nos queremos demasiado...

Un besazo con toda mi




CUANDO SE QUIERE DEMASIADO





Carlos y yo... nos conocimos bien hace poco mas de 4 meses y me lo buceaba desde hace ya 1 año... la verdad cuando lo vi entrar al salón de baile por primera vez no pude disimular ni por un momento la atracción que sentí por esas nalgas hermosas que tiene y esas piernas de futbolista que me enloquecen... Carlos se consideraba heterosexual hasta que me conoció en realidad... No esta bien decirlo pero la verdad me considero atractivo y con un buen paquete entre las piernas y un culo que levanta suspiros...

Carlos es muy lindo, tiene un estomago de lavadero, ojos verdes claros que resaltan ante su piel morena aperlada, sin ningún bello, al igual que yo de mi misma estatura 1.82cm. Y desde el primer día que tuvimos el contacto como amigos y no como Profesor y alumno cuadrabamos para llegar siempre juntos o tomarnos un café antes de ir a la academia. Todo fino...

La primera conversación como tal, surgió después de una clase, y la amistad a flor de piel, pues a el como a mi nos fascina el Internet, los chat, el cine, bailar Salsa y las canciones de Savage Garden, así que hubo química desde el primer momento hasta cuando llego la hora de retirarse llego por el su novia... pero note algo extraño; cuando la beso a ella nunca cerro los ojos... y eso me pareció extraño por que la tipa también esta bien buenaaa... En fin, casi, las esperanzas de tener algo por el se desvaneció, y lo comencé a ver como un pana.

Al día siguiente llegue mas temprano que de costumbre y me puse escribir una carta a un amigo. Llego muy emocionado y me pregunto por lo que hacia y sin reparo le comenté; ese momento se me cayó una foto donde aparecía sin ropa, ya que mi "amigo" deseaba que le enviara una así... cuando la vio Carlos se sorprendió!! (la naturaleza fue muy prodigiosa conmigo con lo que se refiere a mi paquete)... el me pregunto que si no era una foto montada, con truco... le dije que NOO y reí, la tome y continué escribiendo. Desde ahí el me empezó a llamar Bing sin que los demás supieran por que, pero yo le dije en ese momento de manera discreta casi en el oído que entonces yo también lo llamaría así por que el tenia el culo mas bueno de todos en el salón y que si yo quisiera ese gran rabo podría ser mio... el se sonrojo, sonrió, se sorprendió pero no se molesto!!!!

Entre dimes y diretes en tono de bromas terminó la clase, en eso me llama a parte y me dice que el no era gay... (ujuuu) y que disculpara si de la broma me había dejado un mal entendido!! a lo que le dije: No hay Problem!!! tranquilo Carlos todo es es joda, pero si te resbalas no te pelo y reímos juntos!!!

Un Viernes, día de clase llegó mas temprano y contento que de costumbre entro al salón el cual estaba solo yo y me dijo que su novia se iba a ir en una semana de viaje y que iba ser libre... Que quería rumbear, joder y que en la semana siguiente empezábamos cuadrar chocamos la manos, reímos y le dije: Entonces ese culito ya iba ser mio únicamente... se lo toqué como siempre lo hacia en broma... pero para mi sorpresa... no me separó como de costumbre si no que se me acercó mas... así que lo vi a los ojos y sin mas reparo le di un beso ... y vi como el cerro sus ojos para besarme...luego se separo de mi y me dijo: Cuidado si no es que tu culito no es mio esta semana!!! y le dije: Ahhh siii bueno, la pelea es peleando!!!

Llego la semana libre!!! Llego a clase dispuesto a todo y me pregunto que haria después de terminar y le dije que nada!! que iria a mi casa como siempre, y me dijo esta noche te invito a comer y luego te llevo a tu casa en mi camioneta... acepte con un O.K.... No paso nada extraño ni fuera de lo común... solo nuetras acostumbradas bromas que se iban poniendo mas calientes hasta que dijo que mañana me llevaría a conocer su casa y no quería un NO como respuesta; así que acepte de nuevo.

Sábado, 7:00pm, llegamos a su casa, cerró la puerta... puso rápidamente un poco de música suave y en especial las canciones de Savage Garden que son las que mas me gustan... Me sirvió una copa de vino y dijo: Estas aquí, conmigo, que me harías?? y le dije: Por ahora bailar y empezamos a bailar, nos abrasábamos poco a poco y nos besamos lento, sutil y con pasión; como queríamos hacerlo desde hace un tiempo... así paso un buen rato... nos besamos poco a poco... la oreja... el cuello... su pecho y con mis dientes le quite la camisa... hasta dejar al descubierto sus tetillas las que mordí poco a poquito hasta provocar un grito de placer...

Continuará...

jueves, mayo 08, 2008

CON MAS FUERZA!!!




Estar alejado un cierto tiempo de las cosas, ya sea de las rutinas, de ciertas gentes, actividades, generan ampliar la mente, la actitud y aptitudes frente a circunstancias de la vida misma. Alejarse para darse un respiro, para tomar las riendas de algo que se dejó de hacer o para darle paso a muchas cosas que quizás por olvido nunca tomaste el cuenta y que siempre estuvieron allí hasta el día que decidiste considerarlas, dedicarte mas al trabajo de crear, a ti mismo, a descansar, a tomar la vida un poco mas suave, a conocer personas y darle paso al amor,... creanme que es muy muy válido.

Sobre todo y mas aun cuando dejas cosas atrás, aceptas cambios y dejas de buscar lo que tanto has buscado, pues como una gracia divina se facilitan las cosas. . .

No sabía que tan cerca o tan lejos lo tenía, pero si estoy seguro que siempre estuvo allí, esperando.... esa persona, algo que jamas creí que llegaría de esa manera a mi. Tan solo me escribió estas letras:

No sé qué es exactamente... pero hay algo muy especial en el.
Tal vez sean las cosas visibles en la superficie: aquellas que nos vislumbran y admiran en ti.
Cualidades y habilidades, Tu maravillosa sonrisa, reflejo evidente de un corazón cálido y cariñoso. Tal vez sean todas las cosas que te distinguen de todos los demás.

Tal vez sean las cosas importantes: la forma en que eres capaz de recorrer millas para hacer lo correcto. La forma en que tu ayuda de hoy prepara la escena para tantos y bellas mañanas. O acaso sean las cosas pequeñas: las palabras compartidas de corazón a corazón. Una comprensión sin palabras. El compartir horas. El fabricar recuerdos maravillosos. La dicha de dos personas que comparten la misma página de su historia personal.

Si pudiera percibir toda la magia que te hace tan especial, descubriría tal vez que es una combinación de todas estas cosas, amalgamadas juntamente con lo mejor que este mundo puede ofrecer: amistad u amor, aspiraciones realizadas, sentimientos intensos, tiernos diálogos, escuchar, reír y simplemente conocer a una persona cuyo resplandor es mas luminoso que las estrellas.

Me llenas de asombro!!! y bendigo mi fortuna por haber recibido el don de saber cuán especial tú eres.

Por eso ahora respiro con mas fuerza!!!

Un besazo con toda mi

martes, enero 22, 2008

DE A M A N T E S. . .



Que gran necesidad de expresarme!! de escribir nuevamente y contarles un poco de mi vida multifacética y multidisciplinaria, a casi un año sin escribir!!! ya estaba enfermo, Guaoooo!!! pero bueno, aquí estoy, lo que pasa es es que estaba de Amante!!!
Si de Amante, Yo, divino, regio, varonil, bellísimo, bailarín en puntas!!! Adorado, santooo!!cantante, actor, modelo, Cher, Madonna, Tina Torner era un amante mas, un amante menos... De quién??? de una buena personalidad, un buen ejemplar, si, de un patrocinante como quien dice.... Así que se me incan en puntas, como diría La Betty Bo5!!! jajajaja
Que qué es esooo??? o que es esto? Pregunto: ¿Cuántos de nosotros tenemos o hemos tenido o hemos sido amantes? ¿Qué es un amante? Primeramente los amantes traen consigo problemas. Los amantes son los amigos con los cuales nos permitimos ir a la cama para luego arrepentimos de ello la mañana siguiente. Un amante es una persona que encarna completamente la suma total del amor que sientes por otra persona. Un amante representa el amor que sientes por tus padres, por tus hijos, por tus hermanos, por tus hermanas, por tus amigos, y por tus enemigos. Por eso son tan atractivos. Son la suma, en una persona, de todos los seres en tu vida. Y quizás sólo por una noche, o de muchas noches!!! pero esas noches son la suma de todo.

Ahora, los amantes son los amigos con los cuales te permites dormir y compartir tu cuerpo. Desgraciadamente, nadie entiende eso. Ven a los amantes desde el punto de vista de una relación de necesidad. Necesitar. La gente necesita una relación porque necesita estar satisfecha sexualmente, los amantes permiten la unidad total, un magnetismo completo, desde el intercambio del semen y los óvulos, hasta el intercambio de la saliva y el intercambio de cama; una unión en todos los sentidos.

Los amantes son, entonces, verdaderos premios. En definitiva, encarnan todo lo que queremos en nosotros mismos. Cuando empezamos con un amante, lo amamos por medio de la acción de dar; Es un movimiento de energía de un lado a otro. Literalmente es dar. Y es hipnótico. Es encantador. Es la borrachera más grande que tendrás en tu vida, porque en ese momento eres completamente Dios.

Los amantes son libres, como el viento..peligrosos como el mar... no son ni tu esposo, ni tu novio... por eso cuando empiezas a perseguirlos, lo pierdes, porque entonces estás en un estado de necesidad y carencia y estás echando la carga de esa satisfacción sobre otro ser humano, en vez de ser tú quien se debería satisfacer a sí mismo. Por consiguiente, es por eso que los amantes se pueden convertir en enemigos. ¡Algunos de tus más grandes enemigos han sido tus amantes! ¡Porque te conocen! Han estado dentro y fuera de ti. Has sido vulnerable a ellos. Es por eso que los convertiste en enemigos en vez de seguir amándolos.

Los amantes tienen una relación peligrosa que siempre es frágil. Los hombres amantes están gobernados por la necesidad de ser amantes. Son como sementales salvajes. Y los que están fuera de control están fuera de control, y siempre te romperán el corazón. Pero llega el momento en que hasta el hombre más firme cae de rodillas y descubre que se ve obligado a mirar solamente en una dirección. Y realmente es algo extraordinario y dulce cuando un hombre se enamora, porque a los hombres muy raramente les pasa eso. Los hombres casi nunca se enamoran; caen en la lujuria. Caen en la necesidad de copular, de poseer, de arrear, y de gobernar. Los hombres casi nunca caen en la pasión, pero cuando lo hacen es algo dulce y humilde, porque se abren y empiezan a dar y es como un gran dique que se derriba.

El problema de tener un amante no se trata de dar semen y óvulos de acá para allá, y no se trata de intercambiar saliva. Se trata mas bien cuando se comienza a dar amor absoluto e incondicionalmente. El problema es cuando te enamoras de tu amante!!! Y lo que hay por delante de ti es saber si esta relación tiene plataforma, si es mutuo pues... Porque un día aprenderás a ver en los ojos de toda la gente el sentimiento que te impulsó a amar a tu amante. Y quizás serás especialmente bendecido, y te casas o tienen una relación mas seria que simplemente amantes en verdad, cuando descubras que puedes amar a la criatura más fea mucho más que en el pasado, cuando buscabas o amabas a las más bellas.

Si tienes ganas... ten a tu amante, se un amante, pero solo tienes que verlo con los ojos que son...

De Regreso!!!

Siempre...

martes, enero 15, 2008

EN EL CATAMARAN . . .



Reincorporándome a las letras después de disfrutar sendas vacaciones en dos Islas Paradisiacas!!! donde la pase de maravilla!!! y les confieso que no me imaginaba que la comunidad gay estaba tan "Osea hello"!! por estos lares, cosa que me fascinó.

La cuestión es que nunca antes me había imaginado la cantidad de parejas homosexuales que se ven paseando por estas Islas o que sencillamente estaban de vacaciones como yo. Me los encontré caminado por los hoteles, a la orilla de la playa, cenando en los pequeños restaurantes. No solo se trataba de dúos espectaculares, como muchas parejas gays que había en ese lugar, como yo y mi acompañante, sino también lo contrario: gente discreta, tranquila, a menudo con aspecto educado.

Mirando a los demás aprendes cantidad de cosas, y en el caso de estas parejas siempre me encanta sorprender sus gestos comedidos de confianza o afecto, el reparto convencional de roles que suele darse entre uno y otro, la ternura contenida que a menudo sientes flotar entre ellos, en su inmovilidad, en sus silencios.

Pensaba en todo eso el otro día, a bordo de un Catamaran espectacular, sobre el océano soplaba el viento, los pasajeros íbamos disfrutando del sol, música, tragos, energía, buena vibra y de esa brisa fría, y en un banco de la embarcación había una pareja, hombre y hombre, cuarentones, tranquilos. Se sentaban muy juntos, apoyado discretamente un hombro en el del compañero. Iban quietos y callados, mirando todo y a todos pero contemplando el agua y el cielo intensamente azules. Y en un momento determinado, cuando el barco hizo un movimiento y la luz y la gama de azules del paisaje se combinaron de pronto con extraordinaria belleza, los vi cambiar una sonrisa rápida, fugaz, parecida a un beso o una caricia. Parecían felices. Dos tipos con suerte, pensé. Aunque sea dentro de lo que cabe. Porque viéndolos allí, en aquella tarde espectacular, a bordo del catamaran que los llevaba a través del océano de esas Islas Solas y descubiertas al mismo tiempo, calladas pero marcadas de experiencias y aventuras, tolerantes y sabias, pensé cuántas horas amargas no estarían siendo vengadas en ese momento por aquella sonrisa...

Largas adolescencias dando vueltas como "perrito buscando cariño" por los parques o los cines para descubrir el sexo, mientras otros jóvenes se enamoraban, escribían poemas o bailaban abrazados en las fiestas.Noches de echarse a la calle soñando con un príncipe azul de la misma edad, para volver de madrugada, hechos una mierda, llenos de asco y de soledad. La imposibilidad de decirle a un hombre que tiene los ojos bonitos, o una hermosa voz, porque, en vez de dar las gracias o sonreír, lo más probable es que le parta a uno la cara. Y cuando apetece salir, conocer, hablar, enamorarse o lo que sea, en vez de un café o un bar, verse condenado de por vida a los locales de ambiente, las madrugadas entre cuerpos, reuniones escandalosas y drag queens de vida estrecha. Salvo que alguno -muchos- lo tenga mal asumido y se auto confine a la alternativa cutre de un sauna asqueroso donde te dan sexo sin preguntar si lo quieres, la sala X, un cuarto oscuro, paginas web de contactos a la cual te agregan y agregan y nunca llegas a conocer a ninguno, o el chat morboso y clandestino que de vez en cuando cuadras con alguien solo para sexo y sexo sin comprometer a nadie pues resultan ser bisexuales, casados y con hijos... y o para caer mas bajo en la sordidez de algún baño público.

A veces pienso en lo afortunado, o lo sólido, o lo entero, que debe de ser un homosexual que consigue llegar a los cuarenta sin odiar desaforadamente a esta sociedad hipócrita, obsesionada por averiguar, juzgar y condenar con quién se mete, o no se mete, en la cama.

Por eso muchos nos envidian la ecuanimidad, la sangre fría, de quienes pueden mantenerse serenos y seguir viviendo como si tal cosa no existiera ni molestara, sin rencores. En vez de echarse a la calle a volarle las bolas a la gente que por activa o por pasiva ha destrozado la vida de muchos, y sigue destrozando la de los chicos de catorce o quince años que a diario, todavía hoy, siguen teniéndolo confusiones sexuales igual que ellos y yo lo tuve que soportar y soporto hoy ya sin importancia, es parte de la vida misma, parte de países aun mediocres y cerrados, que tienen las mismas angustias, los mismos chistes de maricones en la tele, el mismo desprecio alrededor, la misma soledad y la misma amargura.

Nos envidian la lucidez y la calma, que a pesar de todo, nos y me mantengo fiel a mi mismo, sin estridencias pero también sin complejos, soy y somos seres humanos por encima de todo. Que quien lo hace? quien me envidia o nos envidia esa actitud?.... Gente, que en tiempos como éstos, cuando todo el mundo, partidos, comunidades, grupos sociales, podrían argumentar, con más derecho que muchos, la deuda impagada de tantos años de adolescencia perdidos, tantos golpes y vejaciones sufridas sin haber cometido jamás delito alguno, tanta grosería infligida por gentuza que, no ya en lo intelectual, sino en lo puramente humano, se encuentra a un nivel abyecto, muy por debajo del nuestro. Sencillamente gente infeliz, gente que nunca se atrevió a salir del closet y hoy por hoy envidian a los gays que han encontrado su felicidad.

Pensaba en todo eso mientras el barquito cruzaba la la Isla y la pareja se mantenía inmóvil, el uno contra el otro, hombro con hombro.Y antes de volver a lo mío y olvidarlos, me pregunté cuántos fantasmas atormentados, cuántas infelices almas errantes no habrían dado cualquier cosa, incluso la vida, por estar en su lugar. Por estar allí, en ese instante, donde el Ser y el Estar era lo que contaba al menos esa tarde en sus vidas.

martes, diciembre 11, 2007

DE REFUGIO (Vparte)




... Al rato, los movimientos del grupo se hacen asíncronos y el grandullón saca su enorme pero aun flácido miembro de tu culo con un gesto desdeñoso, dejándote el ano dilatado y rojizo exudando una gota viscosa y brillante hacia el interior de tu muslo. Yo me pregunto cómo será esa polla que ahora se acerca oscilante a mí, cuando esté realmente empalmada, y tiemblo. Al llegar hasta mí, vuelve a meter sus dedos en mi boca como hizo antes; cuando se los he empapado se coloca tras de mí y me empieza a dilatar el culo con mi propia saliva. No necesita trabajar mucho porque mi ano está ansioso y traga sus dedos sin dificultad. Luego saca su chupeta de la boca y lo pasea por mi raja untuosamente; poco a poco noto como mi ano se vuelve pegajoso por efecto del dulce. Es una sensación muy excitante. Mete el caramelo más en mi culo, lo introduce casi a tope y yo cuido de abrirle paso pero sin succionar, no sea que me lo trague...

Al rato, lo saca con dificultad, pues la saliva azucarada se esta secando, y presiona mis nalgas con sus manos; noto como se fusionan los bordes del ano, las paredes de mi culo y hasta los cachetes, unidos como con pegamento. Para asegurar la unión me propina unos azotes y presiona obligándome a apretar. Luego sopesa mi escroto hinchado, lo acaricia y lo araña, provocándome un deseo incontrolado que me hace gemir una vez más. Trato de dilatar mi ano, de abrirlo a una posible caricia, pero no puedo; está totalmente sellado. Me siento como cosido. El grandullón entonces comienza a lamerme despacio, suavemente desde el borde interior de mis nalgas hasta el ano, ensalivándome bien a lametones que acompaña de jadeos bestiales. Esto me excita como nunca. Poco a poco me va liberando, despegando; noto como mi culo vuelve a abrirse poco a poco y su aliento me vuelve a penetrar, seguido de su lengua. Es una sensación única y advierto que su lengua se abre paso por mi esfínter sin dificultad hasta penetrarme profundamente. Yo quiero más, me gustaría sentir es enorme pene que ya no me asusta, al contrario, taladrarme; pero el grandullón, cuando advierte mis contracciones se separa de mí y deja mi culo empapado y boqueante.

Luego, despacio, me desata -¡por fin!- y sentándome en la cama me toma por los hombros con un brazo mientras con la otra mano me soba groseramente, a su estilo, aunque sin rozarme la polla para no provocar mi ansiado orgasmo. Ambos observamos con más comodidad y atención la escena de tu acoplamiento. Excitados por nuestra curiosidad, los chicos deciden cambiar de postura y sacan sus miembros al unísono de tu boca. El negro se tumba en el suelo y tomándote por la cintura te sienta sobre su polla empapada que se hunde de inmediato en las profundidades de tu cuerpo mientras un gemido desgarrador delata tu abandono y tu placer. Tú te tumbas sobre su pecho y le lames la boca voluptuosamente mientras acaricias su cabeza rapada y haces entrar y salir rítmicamente su brillante guevo de tu culo. El rubio se arrodilla tras de ti y acaricia tus nalgas y tus huevos, atraído sin duda por su suave movimiento de sube y baja, sin dejar de pajearse.

El grandullón y yo miramos la escena sentados en la cama, El observa mi erección, mi polla cimbreante que ahora intento agarrar con mi mano recién liberada, me detiene y luego dirige mi mano a su polla. Yo apenas la puedo abarcar con la mano y eso que no está erecta. Comienzo a masturbarle y a mamarle sin dejar de mirarte, esperando provocarle una erección que ambos deseamos. El rubio ahora decide pasar a la acción y decide que en tu culo hay sitio para él también, por lo que comienza a presionar en tu ano con su polla. Tú te das cuenta y te detienes, dejándole hacer, y levantando un poco más tus nalgas, aunque sin dejar salir la polla del negro. La presión de tu vientre contra el del negro hace asomar ahora por un lado el extremo de tu verga, enrojecida y brillante. El rubio empieza a introducirte su miembro con dificultad, y un ligero rictus en tu boca hace suponer que la presión es completa. Sin embargo, pronto consigue meterla del todo y tu expresión pasa a ser de placer absoluto. Ahora no te mueves, son ellos los que te penetran acompasando sus ritmos.


El grandullón comienza a jadear y noto que le gusta la escena, pues me empalmo más, chupo mas, me la trago mas.... Sorprendentemente el escroto que tengo ante mis ojos se tensa y los testículos se hinchan notablemente. La manguera del grandullón no cabe mas en mi boca, comienza a engordar y se estira logrando un progresivo éxtasis que lo hace acabar a chorros en mi boca. Los chicos dejan de cogerte y se ponen en pie. Tú te tumbas boca arriba en el suelo y -liberada tu polla de la presión de los cuerpos- comienzas a masturbarte con delectación, barnizado de sudor. Ellos me dan la espalda ofreciéndome sus nalgas fruncidas y se la menean sobre tu cuerpo que acaricias convulsivamente con la mano libre. Yo -sentado en la cama observo la escena anonadado e imagino tu punto de vista: tres pollas, una gigantesca y dos enormes, se agitan a un metro de tu cara dispuestas a verter su precioso líquido sobre tu cuerpo. Al cabo de unos segundos comienzan los gemidos y comienzan a eyacular. Los chicos son los primeros en cruzar sus chorros de esperma sobre tu piel, decorándote la cara, el pecho, las piernas -aunque sin llegar a entrar en la boca que abres desmesuradamente como un pollito recién nacido- y que tú repartes con la mano embadurnando tu cuerpo untuosamente. A continuación es el grandullón que eyacula ruidosamente, salpicándote la cara y el cuello y acertando a llenarte el paladar con su abundante semen, que tú deglutes golosamente entre gorgoteos de bebé. Casi a la vez, ahogando un quejido que es casi un grito, te corres entre convulsiones, esparciendo tu leche y alcanzando en las piernas a tus donantes, mientras recuperas con los dedos los chorros que siguen lanzándote y los llevas a tu lengua ávidamente.


El final de la escena no lo vi, pues pude sobreponerme al hechizo de la visión y comprender que ese era el momento oportuno para escapar de allí. Ninguno se dio cuenta cuando salí en la noche con mis ropas hechas una bola. Con la prisa dejé los zapatos, y tuve que correr descalzo por el monte hasta la carretera, hiriéndome los pies con las piedras. Pero llegué al asfalto. Me vestí y caminé con dificultad en dirección al primer pueblo. Al cabo de unos minutos, a mi espalda, los faros de un coche se aproximaron. Me detuve a hacerle señales. Cuando, al detenerse el coche y bajar la ventanilla, veo que estás tú al volante me quedo paralizado por unos instantes. Siento que la sangre comienza a hervirme y por un momento acaricio la idea de darte un coñazo en plena cara. Tú me miras con la expresión desencajada y un rictus de dolor.

- Sube... anda - dices

Curioso ejercicio de modulación: la primer palabra ha sonado como una orden; la segunda como una súplica. Prefiero ignorarte a vengarme, así que continúo caminando con decisión. Tú pones el coche a mi lado y me acompañas, sin parar de hablar desde tu asiento y sin que yo te haga el menor caso.

-Vamos, por favor... sube... te llevo a donde quieras, a tu casa, a donde quieras... déjame que te explique... para, escúchame, por favor... Mira, toma, te he traído tus zapatos; entra al coche, siéntate y póntelos.

Oír hablar de mis zapatos, cuando tengo los pies destrozados, me hace dudar, pero no dejo de caminar mirando al frente. Tú los sacas por la ventanilla y me los tiendes. Los cojo y me detengo a calzarme, momento que aprovechas para bajar del coche y acercarte a mí.

-Venga, hombre, escúchame; no puedes seguir caminando. Estás lejos... Hazme caso, sube y te llevaré yo. Esta carretera está desierta, no va a pasar nadie en toda la noche...

Termino de calzarme y continúo la marcha. Tú intentas impedírmelo sujetándome el brazo, pero me zafo de un tirón y me revuelvo contra ti, amenazándote con el puño cerrado, deseoso de golpearte.


-¡No me pongas la mano encima, maldito, hijo de puta! No me toques que te mato aquí mismo!

-¡Perdóname, perdón! Siento lo ocurrido, de verdad, lo siento mucho. No lo había calculado así, te lo juro. No tenía ni idea de que fuera a pasar lo que...


Estás casi sin habla, ni siquiera te atreves a mirarme y tu expresión es tan vencida y avergonzada que casi me das pena. Descargo mi puño sobre el techo del coche.

-¡Me vendiste, maldito coño de tu madre!!! hijo de puta! ¡Me vendiste! Yo confié en ti, pensé que te gustaba y tú me entregaste a un cerdo, para que hiciese conmigo lo que quisiera... ¡y además atado! Eres un cabrón y un miserable... Te voy a reventar a coñazooooo

-Lo siento... ya lo sé, no debí hacerlo, pero es que... él no me dio a entender que fuera a hacer lo que ha hecho... y no me dijo nada de traer gorilas... de verdad. Además, te he defendido, no? Has visto que le he parado los pies al gordo... te hubiera defendido hasta el final, si hubiera venido él solo; pero yo no podía contra los tres. -tu expresión es lastimera y pareces decir la verdad. Siento curiosidad.
-Y ¿Por qué lo has hecho? ¿Por qué has cambiado de idea? -respiras hondo antes de contestar y me hablas despacio, mirándome intensamente al fondo de mis ojos.

-Porque después de lo que hubo entre nosotros esta tarde ya no quería venderte... ni cederte, ni siquiera quería compartirte. Porque antes no te conocía y ahora me he dado cuenta de que nunca he estado con nadie como tú. Nunca he visto, tocado o acariciado un cuerpo como el tuyo. Con nadie he estado tan excitado en la cama como contigo. Nunca nadie en toda mi vida me ha puesto tan caliente como tú hoy...


Te quedas mirándome en silencio, con expresión suplicante. Yo estoy sin habla, siento que me pongo colorado. Tras unos instantes en silencio, alargas la mano y me la pones en el antebrazo, murmurando:

-Perdóname, por favor... -tienes los ojos húmedos. Presiento que vas a llorar.

Repentinamente noto que la sangre se me sube a la cabeza y, sin mediar palabra, te doy una bofetada con la mano abierta. Tu la recibes sin defenderte, cerrando los ojos y aguantando estoicamente, si bien la fuerza del guantazo te desequilibra y caes de bruces sobre el capó.

-Eso, discúlpate, pídeme perdón, cabrón, en vez de contarme lo cachondo que te he puesto...

Te incorporas pesadamente y yo te agarro del cuello de la camisa gritándote a escasos milímetros de tu boca, sin que tú -los brazos caídos y los ojos cerrados- intentes defenderte.

-Mientras yo estaba atado y aterrorizado por el grandullón tú estabas poniéndote a mil a mi costa, como cerdo. Y luego, mientras yo aguantaba, atado, las caricias falsas de ese puerco tú te desahogabas con los otros dos, como una perra en celo... ¡puta! !maricoo coño de tu madreee!!! que crees que soy una putaaa!!! Un golpe salio con fuerza y se estrello en tu cara.

Un nuevo empujón mío te lanza contra el coche. La mitad de tu cuerpo entra por la ventanilla y das con la cara en el asiento, mientras tus pantalones caen un poco hasta dejarme ver el comienzo de la raja de tu culo. No te quejas, pero cuando intentas incorporarte te lo impido presionando tu espalda con una mano.


-Perdón...-murmuras- perdón...


De un tirón te bajo el pantalón, casi lo arranco. A la luz de la luna, la visión de tu culo ofrecido a mi merced reaviva el deseo que me ha acompañado toda la tarde y siento una erección.

-Y mientras tanto yo estaba tan cachondo como tú y sin nadie con quien satisfacerme...


Sin dejar de sujetarte -aunque no opones resistencia- me quito el cinturón y mis pantalones caen hasta el suelo, liberando mi verga que enseguida se hincha. Sin embargo, al tener el cinturón en la mano se me ocurre una idea que será una buena forma de vengarme.

-Más alto, puta, no te oigo pedir perdón.

El primer correazo que te doy te provoca un grito ahogado y un poco más de volumen en tus súplicas de perdón, al tiempo que tus nalgas se contraen y muestran una tira de piel enrojecida. Verlo me excita. Comienzo a golpearlas rítmicamente, y a cada correazo contestas con un "perdón" a media voz; es más que un susurro, casi un estertor ronco, y oírlo me pone muy cachondo, así como ver que tus carnes tiemblan bajo el castigo y tu piel torna del rojo al cárdeno por efecto de los latigazos. Sin embargo, observo sorprendido que no sufres, pues entre tus piernas asoman tus apretados huevos y crece tu pene. A su vez, tus nalgas se entregan al castigo, dejan de estar en tensión y se abren, dejando entrever un ano rojizo, aunque bien fruncido, recuperado ya de las dilataciones de la tarde.

-Perdón... perdón... -insistes en un lamento que revela tu placer-.


No aguanto verte disfrutar más, y ya no puedo esperar a cogerte. Dejo el cinturón sobre el techo y enfilo mi pene entre tus amoratados glúteos mientras presiono sobre tus hombros para impulsarme.

-Ahora es mi turno, zorra, lo que he estado esperando todo el día... -murmuro secamente mientras comienzo a penetrarte-. Te voy a partir en dos...

Siento cómo contraes tu esfínter para circundar mejor la penetración y empujo con fuerza hasta sentirla completamente hundida en tus entrañas, mientras tú la recibes con un leve estertor. No puedo ni quiero andar con contemplaciones. Embisto con fuerza y furia chocando mis caderas contra tu culo rocoso y sintiendo golpear mis bolas contra las tuyas al final de cada acometida. Tú, con los ojos cerrados y la cara aplastada contra el asiento, acompañas cada embate con un gruñido de placer. Al rato, sacas tus manos por la ventanilla y te abres más las amoratadas nalgas buscando una mayor penetración. Eres un pozo sin fondo.

-¿Te gusta, zorra? -jadeo con rabia-. Estabas deseando que te partiera el culo, ¿eh? Pues disfruta, que ahora viene lo mejor; me voy a correr...Te voy a rellenar con mi leche; y tengo tanta que voy a estar una eternidad bombeando dentro de tu culo. En la postura que estás vas a notar su sabor antes de que yo haya terminado de correrme.

No he acabado la frase cuando una especie de explosión interna se opera en mi escroto y desde la base de mi polla se abre paso un surtidor de esperma hacia tus entrañas. Por un momento tengo la tentación de liberar mi pene y verla expulsar mi semen sobre tu espalda, tu cabeza y los asientos. Pero no, quiero cogerte duro hasta el final, disfrutar de tu culo hasta la última gota... Y sin un sólo ruido. Me concentro en eyacular. No quiero desperdiciar fuerzas con jadeos ni espasmos, quiero colmarte con mi leche y empujo a fondo con más fuerza que antes mientras siento los chorros sucesivos. Casi al tiempo, tú te agarras al volante y al freno de mano y comienzas a jadear entre gorgoteos. Comprendo que te estás corriendo. Tus gemidos acompañan mis últimos embates. Tras unas convulsiones te quedas inmóvil. Cuando me siento vacío yo me detengo también y apoyo mi cabeza en el techo unos instantes para recuperar el resuello.

Después saco despacio mi polla de tu culo, que se resiste a dejarla escapar, y me alejo dos pasos para contemplar la escena a la luz de la luna: tu culo tumefacto se asoma a la ventanilla rezumando mi esperma a la luz de la luna...

En seguida veo las luces de un coche que se aproxima en sentido contrario. Veo el reloj, en un par de horas será año nuevo.... Sin dudarlo, le hago señas y en cuanto se detiene, me monto, te dejo sin volver la vista atrás, deseando no volverte a ver y dejar esta experiencia con el año que se va.


DE REFUGIO (VI parte)




. . . Sonríes y vuelves a colocarte tras de mí. Me acaricias los hombros y me besas el cuello. Cierro los ojos para hacer mi confesión.-No puedo más... Por favor, cógeme Quiero ser tuyo completamente, sentirte dentro de mí. Te lo ruego... Ya lo he dicho. Te lo he suplicado. Y no me avergüenzo, lo deseo tanto que no me importaría gritarlo.Entonces suenan unos golpes en la puerta. Los dos nos sobresaltamos un poco, pero tú te levantas y caminas con naturalidad hacia la entrada.-Espera... -digo, logrando que te detengas un instante. -Suéltame... -pero continúas hacia la puerta. No entiendo nada. No quiero que quien quiera que sea que venga me vea así. -Tápame, al menos...Vuelves sobre tus pasos y me cubres los hombros con la colcha, esquivando mi mirada de perplejidad. Entonces vas resueltamente hacia la puerta. Al abrirla se abre paso un hombre calvo, grandullón, con el cuerpo extremadamente formado en el gym con una gorra de cuero que -tras volver a cerrar la puerta- se quita y lanza sobre una silla. Le reconozco. Es el tipo que estaba viendo mi show la noche en que nos conocimos. Entra con autoridad, sin mirarte apenas. Se acerca de inmediato a mí y se me queda mirando con una sonrisa lasciva. Por su boca asoma un palillo de Chupa-chups ensalivado que se mueve nerviosamente. Te miro, esperando una explicación, pero tu esquivas mi mirada. Tu expresión es nerviosa y contrariada.-Bieeen... -exhala el grandullón, haciéndome llegar su aliento a caramelo de fresa-. Volvemos a encontrarnos, y esta vez estás a mi merced, nada me impide desnudarte completamente... -y termina la frase arrancándome de un tirón la colcha que me cubre- o cualquier otra cosa que se me antoje.

Nunca me he sentido tan desnudo. El fornido grandullón se queda mirándome extasiado, taladrándome con los ojos, antes de alargar una mano y llevarla directamente hasta mi culo, sobándome groseramente las nalgas y agarrando después con fuerza mi escroto aun repleto de deseo. Yo aprieto instintivamente los muslos para cerrarle el paso a mi polla, que no ha perdido un ápice de erección, y él me da un fuerte cachete en el culo, endureciendo la expresión en señal de advertencia. -Tranquilo, nene... -tú al fin reaccionas y le detienes, colocando una mano sobre su hombro.-Espera, tenemos que hablar. He cambiado de idea -anuncias. El te mira fijamente y aprieta los dientes.-De eso nada, no hay cambios. Tenemos un trato y el niño es para mí. Tú puedes irte.-No, no me voy. Suéltalo -dices con autoridad. Los dos te miramos. El se levanta de la cama y se dirige a la puerta, calmosamente.-Comprendo.
Aun no te he pagado, ¿verdad? Es eso...Tú niegas con la cabeza, pero él ya ha abierto la puerta y a un gesto suyo entran dos hombres y te sujetan por los brazos. Son dos chicos jóvenes y fuertes. Uno, rubio, con bigote y perilla y unos fuertes brazos que te inmovilizan con facilidad. El otro, negro, más fuerte aun y tan guapo como el rubio. Para ser unos matones parecen salidos de un casting de película porno. Con parsimonia, el grandullón se abre la bragueta y saca una polla enorme, por larga pero sobre todo por gruesa, y se acerca a mí sonriendo. Mientras yo comienzo a temblar, los chicos te obligan a agacharte y caes de rodillas. -Abre la boca, nene -me ordena.Yo te miro angustiado, y tú me devuelves la mirada con expresión de impotencia. El grandullón -a su vez-tuerce el gesto, impaciente. Al fin, obedezco y él me mete tres dedos de su mano derecha y los pasea por toda mi boca, llenándolos bien de saliva. Luego los saca y embadurna su enorme miembro. Repite la operación dos veces, dejando en mi boca el sabor acre de su sexo. Luego toma una almohada y se acerca a ti, que observas la escena con preocupación, aunque sin comprender. Se coloca tras de ti, separa con un pie tus piernas y se arrodilla entre ellas con dificultad sobre la almohada. Con sus grandes manazas abre tus nalgas y escupe entre ellas. Tú intentas resistirte, lo supongo por la cara de espanto que pones, pero sobre todo porque el grandullón hace un gesto a los chicos y estos retuercen tus brazos haciéndote humillar más, llegando casi a rozar el suelo con la barbilla. Cesa tu resistencia y el gordo dirige la caída de su saliva a lo largo del palito del chupa chups sobre su glande mientras comienza a abrirse camino entre tus nalgas con su enorme miembro. A pesar de su saliva y la mía, tu cara denota el dolor que te produce su embestida, que el acomete sin que su tranquila expresión se vea minimamente afectada.

Comienza a moverse rítmicamente mientras sujeta tus caderas y murmura algunas palabras distraidamente acerca de los pagos aplazados, al tiempo que tu expresión se va calmando y -a juzgar por la erección que recuperas- comienzas a acostumbrarte. A mí me asombra que no te esté destrozando con ese tamaño y que -al contrario- parezcas disfrutar, y al momento siento con estupor nacer en mí la excitación que me provoca asistir a la escena de tu violación. A una orden del grandullón, el rubio te suelta -en realidad ya no te resistes- y se desnuda con cuidado. Veo aparecer sus músculos, su piel bronceada y cubierta de un suave vello rubio, transparente, su duro culo blanco y respingón y una considerable verga en descanso. Debe notarse mi expresión admirada porque el rubio me mira y se sonríe. Sus ojos, de un azul clarísimo, brillan de deseo. Ya desnudo, se acerca a la cama y sube a ella de un salto, colocándose frente a mí sentado en el borde del de cabecero. Sin dejar de sonreír abre mi boca y mete toda su enorme verga, flácida y caliente, hasta la campanilla. No espero sus órdenes para empezar a chupar. Se da cuenta de mi glotonería y sonríe aun mas, mientras su verga comienza a crecer dentro de mi garganta al compás del vaivén que le imprime. Estoy tan hambriento que me la tragaría. Por el rabillo del ojo veo como el negro deja de sujetarte y comienza a desnudarse.

Tú –acodado en el suelo- ya no ofreces la menor resistencia, al contrario, tus jadeos y el modo en que recibes las embestidas del grandullón dan buena idea del placer que te está procurando. El negro, desnudo, ofrece una visión magnífica: un cuerpo espléndido, lampiño y bruñido, enmarcando un miembro ya empalmado, largo y bien formado, algo menos grueso que el del grandullón pero sensiblemente mas largo. Se acerca a mí y me pregunto si se dispondrá a meter esa verga en mi dilatado, húmedo y hambriento culo, y advierto que contemplar tal posibilidad no me inquieta en absoluto. Sin embargo, al llegar al borde de la cama el rubio saca su miembro de mi boca y deja el puesto a su compañero que, en su afán por llenarme la boca con su carne llega a dilatar mi garganta con su embestida. No contento con ello, coloca su mano en mi nuca y dirige mis movimientos hasta imprimirles el ritmo deseado. El rubio, mientras, se acerca a ustedes y se queda frente a ti. No necesita decir nada. Tú te incorporas un poco sobre las palmas de tus manos y tragas su polla de una vez. El tira de tu nuca para llegar hasta el fondo de tu garganta y se acompasa al ritmo del grandullón, que sigue embistiéndote sin gran entusiasmo.

Yo chupo con delectación la polla del negro que crece dentro de mi boca quemándome el paladar y haciéndome salivar por las comisuras de los labios en regueros que descienden serpenteando por mi cuello, mientras me excito viéndote de reojo disfrutar al ser penetrado por todas partes. Mi polla oscila, agitándose en el aire furiosamente, golpeando mi vientre y repartiendo salpicaduras transparentes mientras mi ano se dilata y se contrae ansioso de ser penetrado. El grandullón lo nota y hace un gesto al negro, que saca su miembro de mi boca. Este sonríe y le besa, metiéndole una enorme lengua y restregándose contra su boca.

Yo estoy muy excitado, babeando y sin perder ojo de la escena en que mamas dos grandes guevos mientras otro te encula. Daría lo que fuera por tener una mano libre para masturbarme. El grandullón me mira disfrutando de mi impotente ansiedad, una mirada sádica que es casi una promesa.

Continuará...

jueves, noviembre 29, 2007

DE REFUGIO (III parte)




... Vuelves a mí sonriendo. Ya comprendo. Siento un ligero temblor, pero no digo nada. Sin decir palabra abro los brazos en cruz y tú con parsimonia atas cada muñeca a un extremo del cabecero. Después comienzas a actuar: tu lengua se acerca a mi cara y empieza a lamer mi frente, mis ojos, mi nariz, los pómulos, mi corta barba, las orejas, el cuello, la barbilla... Siento la humedad y el frescor en mi piel, el olor de tu saliva que me excita, y el contraste de mis labios calientes, ansiosos, que tanto anhelan tu boca. Por fin comienzas a mordérmelos despacio, secamente, casi haciéndome daño, sin tocarme con los labios. Me vuelvo loco. Me doy entonces cuenta de que estoy inmóvil, atado y sin capacidad de reacción, sin iniciativa, a tu merced. Cada vez que saco la lengua tratando de alcanzarte te apartas rápidamente y me castigas con unos instantes de separación, chistándome como a un niño travieso. Luego vuelves de nuevo al ataque. Finalmente devoras materialmente mi boca, tragas mis gruesos labios con facilidad, hundes tu lengua en mi garganta, casi me ahogas, mi nuca contra los barrotes y mis brazos inmovilizados. Nunca un beso me ha hecho sentir igual. Después, tu lengua recorre cada centímetro de mi cuerpo, como habías prometido, sin prisa, deteniéndose en los lugares más insospechados dejando a veces jugar a los dientes con mis pezones o pasándola lentamente por entre los dedos de los pies... y dejando mi pene intacto... para el final. Curiosamente, echo de menos tu lengua en mi espalda, o en el culo, que te son inaccesibles y siguen esperando su turno, y me siento como flotando, como recorrido por insectos, al tratarse de suaves y húmedos lametones, al faltar la caricia firme de los dedos, la presión de la mano sobre mi carne. De ese modo, la incapacidad de mover mis manos me hace sentir mucho más desvalido y extraordinariamente excitado. Al tiempo, mi pene se debate en el aire buscando atención, acusando con ligeras sacudidas y espasmos cada escalofrío que me provoca tu lengua sobre la piel de las axilas, el ombligo, los pies, los pezones...


Hasta que al fin te apiadas y la acoges en tu boca calida y blanda, húmeda y hospitalaria, provocando corrientes eléctricas que me recorren de arriba abajo. Son solo unos segundos, porque cuando pienso que estoy a punto de correrme, la sueltas y te separas, dejándola en el aire, agitada... De pronto, tu expresión cambia, como si se te hubiera ocurrido algo repentinamente. De vuelves de espaldas a mí, de pie en la cama, te agachas despacio y me ofreces la visión de tu culo. Estás tan cerca que casi noto su calor. Trato de llegar con la lengua, pero faltan unos milímetros. Con las manos te abres las nalgas y veo tu ano acercarse a mi cara. Por fin, te apiadas y me dejas llegar, primero a los cachetes fríos, que lamo con toda mi lengua fuera; luego, poco a poco, dejas que me hunda entre ellos y llegue al orificio enmarcado en vello que quema mi boca. Ahora sí, puedo hozar en tu cuerpo, lamer, llenar de saliva, meter mi lengua dentro de ti mientras escucho tus gemidos y aguanto la respiración con mi nariz aprisionada entre tus nalgas. Tú acercas más tu culo a mí y lo mueves de arriba abajo, restregándolo por mi cara, mi frente y mi barbilla, presionando mi cabeza contra los barrotes de la cama. Al tiempo veo como te acaricias las bolas, apretadas como una naranja y sueño con que me desates para tocarlas, al tiempo que alargo la lengua para alcanzarlas. Pero no llego. Tengo que conformarme con disfrutar de tu culo palpitante, aprisionando mi lengua, tragándola con voracidad mientras tus vellos cosquillean mi nariz.Al rato te separas, dejándome con la lengua fuera y la cara empapada con mi saliva y tu sudor. Te agachas frente a mí, con esa misma expresión extraña de antes, algo inquietante. Tienes la facultad de inquietarme, de hacer que me pregunte qué estarás pensando en cada momento, por dónde saldrás ahora... y eso me excita. Cierras mis piernas y te arrodillas frente a mí tomando mi cara entre tus manos. Siento tu culo húmedo sobre mis rodillas y tus bolas rozar mis muslos mientras, acercando tu boca a la mía y mirándome fijamente, susurras muy lentamente: "Ahora... te voy a coger...". Respiro hondo. Un escalofrío recorre todo mi cuerpo; pero tu añades muy lentamente, apretando mis mejillas con tus manos y sin dejar de mirarme: "No es lo que tú te crees... Te voy a coger este pene brutal que tienes... me la voy a meter hasta que me canse de ella; y no se te ocurra correrte -adviertes- antes de que yo te lo diga..." Me siento confuso. Estoy deseando que me cojas, que me penetres, que me hagas tuyo, y sin embargo tu prefieres gozarme de esta otra forma. Me preocupa no poder aguantar sin correrme, de tan caliente que me tienes.


Tú te acercas más y empiezas a besarme los labios muy dulcemente. Cierro los ojos y me abandono al placer de sentir la suavidad de tu boca y el calor de tu aliento mientras tu mano agarra mi pene y noto la presión de tu ano contra el glande unos instantes, hasta que cede y abre paso a mi carne rodeándola de calor. Noto mi pene entrando en ti sin esfuerzo, poco a poco, mientras un tenue jadeo se mezcla con tus besos, hasta que por fin llega al fondo de tu cuerpo y siento tus bolas reposar sobre mi vientre y tu culo aprisionar con fuerza la base de mi pene. La siento palpitar dentro de ti, y pienso que en cuanto te muevas unos milímetros- me voy a correr sin remedio. Pero tú no te mueves. Te quedas inmóvil unos segundos y luego rodeas mi cintura con tus piernas y sigues besándome con dulzura los labios, la cara, el cuello.


Tus manos se desplazan con suavidad sobre mi piel y me acaricias el pecho y los brazos. Luego comienzas a besármelos mientras recorres mi espalda con tus uñas, erizándome la piel. Estás un buen rato acariciándome y besándome, mientras tus piernas van cerrando más el abrazo y fundiendo nuestros cuerpos. Noto el calor de tu polla palpitar contra mi vientre. Me siento feliz dándote placer; sólo me faltaría poder abrazarte y estrecharte contra mí, pero no me atrevo a pedirlo; al menos puedo sentir tus labios en mi cuello, tu pelo rozando mi mejilla y tus manos recorriendo mi espalda. Al rato, comienzas a mover tu culo de arriba abajo lenta pero rítmicamente, y siento que voy a explotar, que no puedo más. Te lo digo y te detienes. Pareces algo contrariado. Te levantas, sacándome de tu cuerpo, mientras replicas, burlón: "Vaya, no te ha gustado, eh? A ver si esto te gusta más...". Con en gesto me indicas que me de la vuelta. No es fácil ponerse boca abajo en esa cama, teniendo las muñecas atadas al cabecero, pero a duras penas lo logro, quedando con la cabeza sobre mis brazos, la mejilla junto a los barrotes, la espalda y el culo a tu merced, sobre todo cuando he tenido que retraer las rodillas para conseguirlo. Logro acomodarme en una postura que no es ni de rodillas ni a cuatro patas, sino una mezcla de las dos, pero que parece gustarte pues pasas tu mano suavemente por mi vello lumbar y la bajas acariciándome el culo con un murmullo de aprobación. Me alivia ver que te agrada. Tu caricia en mi culo hambriento de contacto me ha erizado la piel. Arqueo la espalda y levanto más mis nalgas ofreciendo mi culo en pompa a tus caricias. Sonríes al deslizar tus dedos por entre mis cachetes y comprobar que mi polla se agita en el aire al sentir el contacto de tus yemas orlando mi ano. Separo más las rodillas para abrirte paso. Abro mis nalgas cuanto puedo; mi agujero se dilata rítmicamente como la boca de un pez. Con tus dedos recuperas una gota que cae en forma de hilillo desde mi glande y la aplicas a mi ano, lubricándolo untuosamente y provocando mis gemidos. Abres más mis nalgas.


Arrodillado tras de mí juegas con tus dedos en mi culo, metiendo y sacando la yema, pellizcándome los bordes, mientras con tus dientes mordisqueas hasta señalarlas mis nalgas erizadas y brillantes de sudor.Se ha hecho casi de noche. Los últimos rayos del crepúsculo azulean tras la ventana de la cabaña. Te incorporas y sacas algunas lamparillas de tu mochila que vas encendiendo y distribuyendo. El ambiente se vuelve más romántico y al tiempo yo puedo verte deambular desnudo por la cabaña y disfrutar de la visión de tu cuerpo. -Tienes nombre de estatua... y cuerpo de estatua... y cara de estatua... Sonríes y vuelves a colocarte tras de mí. Me acaricias los hombros y me besas el cuello. Cierro los ojos para hacer mi confesión.-No puedo más... Por favor, Quiero ser tuyo completamente, sentirte dentro de mí. Te lo ruego...


Continuará...

jueves, noviembre 22, 2007

DE REFUGIO (II parte)



...Tu respiración se hace más agitada y cuando me ves desnudo, arrodillado, con la espalda bruñida y brillante por las gotas que aun la perlan, secándote suavemente las piernas, Cierras los ojos, respiras hondo, veo con satisfacción que te gusta.

Te pido que salgas de la ducha, que te tumbes en la cama y lo haces, boca abajo. Ahora puedo pasarte toda mi lengua por la piel, notar tu vello en mis labios y en mi cara, abarcando poco a poco toda la superficie de tu cuerpo y provocando que se te ponga la piel de gallina. Al llegar al culo noto que te arqueas un poco, levantando las nalgas hacia mi cara y abriendo un poco los glúteos. Eso me permite ver un pequeño bosque de pelos circundando un agujero fruncido, apretado y oscuro. Paso mi lengua por entre tus nalgas y estas se abren más aun para mí, hasta permitirme llegar a tu ano. Ahí mi lengua se entretiene y tú te dejas hacer mientras emites un suave murmullo parecido a un gemido y aprietas con tus manos los barrotes de la cama. Luego subo por tus nalgas y tu espalda y te lamo suavemente los hombros y la nuca. Estoy casi encima de ti, aunque me mantengo despegado para no tocarte, pero no puedo evitar que mi pene duro descanse sobre tus nalgas, que tu abres y cierras como queriendo aprisionarla.

De pronto te das la vuelta, tumbado sobre la espalda bajo el arco de mis brazos, quedamos de frente, nuestros penes se tocan, me miras fijamente a pocos centímetros de mi cara, como diciendo "atrévete a besarme", pero no me invitas, ni me besas, así que no me atrevo y comienzo a lamer tu pecho, tus pezones, tu vientre... De pronto siento tus manos en mi cabeza. Tus dedos la rodean y con una suave presión la empujan, la dirigen, sin fuerza, pero con seguridad.

Con la misma autoridad en el gesto empujas mi cabeza hacia tu hermoso pene. Es la señal. Me das permiso. La veo frente a mis ojos, a escasos milímetros, palpitando, irradiando su calor. Es como tus manos, como todo tu cuerpo, todo en ti es más... desprende energía y atrae como un imán. El simple gesto de acariciar el suave vello de tu piel me hace sentir electricidad en las yemas de mis dedos.
Saco la lengua y la aplico a tu pene, lamiendo su base como un poseso, arrastrándola por tu vello, acariciando la bolsa, subiendo hasta el glande, sintiéndola palpitar y agitarse, hincharse; por fin la abrazo con mis labios y la dejo entrar en mi boca, traspasar los dientes y hundirse en mi garganta. Mi boca se inunda de su calor y siente cómo se agita contra sus paredes. La rodeo con mi lengua y compenso su presión mientras comienzo mi vaivén hundiendo mi nariz una y otra vez en el vello de tu ingle...



De pronto, siento como tus manos apartan mi cabeza de mi golosina, qué desilusión... tu pene queda ahí, agitándose brillante de saliva en el aire. Te miro, tu expresión es nuevamente directa, fría, y sin embargo amistosa. Inspira confianza. Sin decir nada te levantas y me empujas suavemente hacia el cabecero. Quitas la almohada y me sientas a mí en su lugar, de espaldas a los barrotes de la cama. Abres y extiendes mis piernas y observas un segundo mi pene enhiesto e hinchado, de un color cárdeno ya casi morado. Te separas de la cama y te acercas a la silla sobre la que hemos tirado nuestra ropa una hora antes. El vaivén de tu culo al caminar... hummm esos pocos pasos me vuelven loco.



Diosss!!! recordarlo me pone mal...

Continuará...

martes, noviembre 13, 2007

DE REFUGIO...




Algo alejado de los medios, pero permitiéndome conocer a alguien especial; tan especial que ha hecho que me desconecte de tantas cosas, personas y actividades que aun no lo he de creer. Alguien me dijo una vez: "Date tiempo que por allí viene ese alguien que esperas". No me atrevería decir que llegó, pero tan solo recordar lo bonito que la pasamos juntos es suficiente como para aceptarlo.

Después de varias citas, encuentros tranquilos como de "amigos", cafés, cines, y conversas domingueras muy agradables, me invito a conocer un refugio en la montaña que le gustaba mucho cuando niño. Acepte la invitación, entre risas, comentarios y fotografías hemos llegado juntos al refugio de montaña, después de una larga caminata bajo el sol. Estamos deseando ducharnos y descansar, aunque mis pensamientos corren vertiginosamente y me hago muchas preguntas...

Después de inspeccionar la cabaña me propone darnos una ducha. La verdad es que no es una proposición sino una instrucción, casi una orden: "Vamos a ducharnos, ¿vale?", suavizada por esa consulta al final, que no volveré a escuchar de tus labios. La verdad es que organizas las cosas con tanta naturalidad que uno no siente deseos de discutir. Así ha sido con la excursión, que fue idea tuya. Ahora me dices que pase yo primero mientras tú deshaces el bolso.

La ducha es de esas que cae al suelo directamente, sin cortina, y la disfruto plenamente. Sin embargo, al rato de estar bajo el agua, entras desesperadamente en el baño, envuelto en una toalla. Me sobresalto un poco, pero trato de mostrarme natural. Tú ni siquiera me miras; pones los objetos de un neceser sobre la repisa con calma y yo sigo a lo mío. Cuando terminas, te quitas la toalla y vienes hacia mí. No sé por qué me inquieto y mi corazón late más fuerte. No me atrevo a mirarte abiertamente, hasta que te oigo decir:

"La verdad es que tienes un cuerpo magnífico." Yo entonces aprovecho para contemplarte -admirarte más bien- unos segundos y digo estúpidamente: "Tú tampoco estás mal..."

Tú te ríes abiertamente bajo el haz de lluvia, más de mi torpeza que de la frase, y con toda naturalidad me quitas la esponja y empiezas a enjabonarme el pecho. Yo me dejo hacer, algo azorado. Intento hacer lo mismo contigo con la pastilla de jabón, pero me lo impides: "No, tú no me puedes tocar", dices con naturalidad. Me quedo algo desconcertado con esa salida, pero no protesto, me dejo hacer.

El caso es que al cabo de un rato me has puesto a cien en el baño, enjabonándome con tus propias manos e impidiendo que te toque. Y yo me abandono a mis pensamientos y te dejo actuar. Yo soñaba con algo así desde que nos vimos, ¿recuerdas? cuando yo estaba en lo alto de la tarima bailando y tu me mirabas desde abajo con una sonrisa burlona, pero fijamente a los ojos. No te interesabas en mirarme el cuerpo como todos, en llevar tus ojos a las zonas por las que yo pasaba mis manos retirando las ropas, como hacían los demás; tú te dedicabas a mirarme retador directamente a los ojos, como queriendo hipnotizarme, como diciendo: "No me preocupa tu cuerpo, no me impresiona; ya lo tendré cuando quiera". Conseguiste ponerme nervioso, y cuando acabé el número y bajé, me sonreíste y con un gesto me invitaste a la barra. Te seguí sin darme cuenta de que estaba casi desnudo, que todos me miraban con deseo y a ti con envidia, y dejé que pidieras agua para mí al camarero sin ni siquiera consultarme.

Después solo recuerdo tus miradas, tu expresión alternativamente dulce o autoritaria, y tu invitación para ese fin de. Y... como te marchaste cuando yo ya esperaba que me invitaras a salir contigo, dejándome en la barra con la repentina sensación de estar desnudo. Todo esto lo recordé en la ducha, mientras me enjabonabas. De pronto dices que me vas a "mejorar", y te diriges a la repisa. Tomas tu maquina de afeitar y sobre la espuma que se ha formado con el gel empiezas a afeitarme, bordeando con cuidado los pezones que se han puesto duros, bajas por el vientre y llegas al pubis, que también afeitas, dejándome brillante y suave. Yo mientras puedo recrearme en la visión de tu cuerpo, parecido al mío, menos delgado pero más fibroso. Y en la expresión atenta de tus ojos, entre divertida y fascinada, mientras me afeitas...

Después de aclararme bien con la ducha de teléfono, dándome un masaje con la misma en la polla y los huevos, escurres el agua pasando tus manos por mi piel. Luego -tras recordarme que no debo tocarte- comienzas a lamerme por toda la superficie de mi piel, aunque evitando mi sexo, hasta dejarme casi seco. El contacto de tu lengua me pone más caliente y mi piel se eriza. Luego me haces salir de la ducha y me dejas de pie, mirando como te duchas tú, te enjabonas, te extiendes bien la espuma mirándome con una sonrisa retadora, envolviendo bien tu pene empalmada, y finalmente te aclaras. Cuando tomas la toalla para secarte, te la quito y comienzo a secarte. Intentas protestar, pero no puedes negarte porque no te estoy tocando con las manos. Paso la toalla suavemente por tu piel y me entretengo sobre todo en tus axilas, en los pezones, en la ingle y sobre todo en tus nalgas...

Continuará...