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jueves, septiembre 04, 2008

CASI UNA AUTOBIOGRAFIA III parte.




... Hummmm el mundo militar!! Allí descubrí que frente de un espejo suelo ser el mismo, que a veces me duplico, que gusto de verme, que me gusta ver hombres, tenerlos cerca y recibirlos desnudos... Recuerdo todo el liceo militar, los demás muchachos, los amigos, los odios, recuerdo la hora del baño!!! Diossss eran 127 hombres desnudos, atléticos, fuertes, con olor a hombres, sudaban sexo, les y nos hacia falta sexo... era un internado salíamos por fin de semana o por mes... no podía aguantar mi deseo de tenerlos, me erectaba siempre en la hora del baño... los veía, los recorría con la miraba todo el cuerpo, a cada uno, veía la diversidad fálica; grandes, pequeños, standarts, largos, gruesos, flacos, cabezones, circuncisos, con capuchas, con pelo o sin pelo!!! Los conocí todos!!


Recuerdo a Diego, un amigo muy especial, que en el fondo sabía que era gay, pero no dejaba salir a flote su sentimiento, veía como se buceaba a Carlos, una tipo que estaba buenísimo, líder de grupo, macho y varonil, también se buceaba a Luis, pero Luis era mi deseo platónico; alto, atlético, moreno bronceado, con una barbita que me matabaaa, viril y bien dotado, tenía una mirada encantadora y un culo de hierro!! Sabia y me lo había propuesto, no me iría sin tenerlo!!!
Recuerdo como acostumbraban a oírse los susurros de los demás masturbándose, y a veces las risitas... se me hacia agua la boca imaginarme entre los 32 hombres en una gran lluvia dorada!! Ricooo... pues también me masturbaba pensando en eso. Una noche de tanto deseo acumulado, visite en plena masturbación a Diego, todo estaba oscuro, tenía los ojos cerrados, su mano tomaba su gran pene rosado a punto de estallar, no aguanté, no aguantó... no aguantamos... fue la primera mamada en el liceo militar, con mi amigo Diego, tomé su miembro duro, y le dije: "no habrás los ojos, soy yo..." Mi lengua casi experta se apoderó del miembro, que húmedo se deslizaba en mi boca, lamí su glande, acaricie con mis manos, mi lengua como un gusano lamía cada parte de su miembro... él obedeció, no abrió los ojos, pensaría en mujeres, en Carlos o en Luis.. No lo sé... pero en el fondo sabia que era un hombre, que era yo, hasta que me dijo: "Es delicioso, sigue..." los demás, pocos o muchos, tal ves todos miraban desde lejos, en sus camas la escena. Diego poseso por el placer sentía que el mundo era mi boca no le importó nada, no nos importó. Lamía, chupaba, suave y duramente, le lamí el ano, que sin duda abrió para introducir mis dedos, retumbó de placer, su columna a punto de romperse la extendió tal que parecía quebrarse. Acabó sin ruido; intentando contenerse, acabó con violencia en la caverna deliciosa, nada escuchó, ninguna queja. Sintió que mi boca se apartaba y dije: “Eres un volcán”... y luego no desperdicie su semen... limpié todo su hermoso miembro, y antes de irme le dije: “Te lo harán muchos, o muchas, pero siempre pensarás en mí...”


Recuerdo las caras de los que nos vieron, quizás de asombro, de envidia, de pasión, de ganas... unos me llamaban y decían, ahora me toca a mí... y Luis solo miraba con asombro... sabía que si me pidiera a el se lo haría... Carlos... ja jaa Carlos fue el primero que solicitó mis servicios... con un: “Te espero esta noche”, sobró para que Diego y Yo lo hundiéramos en el placer... Risas, burlas, sexo oral en los baños, en los jardines... no me importaba... por algo estaba allí... Luis, el macho pero disfrutaba verme mamar fue casi él ultimo, jamás me pidió que fuera, yo lo sorprendí una noche, no aguantaba mas, era el último año en el liceo; era su turno, jamás me lo iba a pedir pero sabía que iba a llegar, lo único que dijo fue: Me deseas? Le dije. Sí!! Siempre... me dijo: “Espero que no te duela... después de mi excelente y solicitada mamada me cargó, me lanzó a la cama, abrió mis piernas e introdujo su pene... sentí lo que quise sentir desde un principio, me tomo como si fuera un trapo, me cogió, duro, lento, con pasión, con desenfreno, con lujuria, tal vez con odio, gemía como nunca, estaba tan excitado que el dolor se convirtió en placer y al verme disfrutar tanto como el me dijo: "Que rico culo, te queria dar y aquí estas..." acabó dentro de mí, continuo como una maquina, con mas fuerza, estaba recibiendo mi merecido!! Mas, dame mas, le decía, todos los otros masturbándose conjuntamente, Diego se puso delante e introdujo su bello miembro en mi boca!! Mamaba al mismo tiempo que cogían!! Un sueño hecho realidad, Luis aprovechó el momento y tomo a Luis por la cintura, y en cuatro arremetió contra él... las imágenes me hacían delirar. Luis reía malvadamente... me lo sacó y lo acosté.. Le dije que era su turno!! Sin negarse se puso en cuatro y dejo que mi miembro lo poseyera!! Dios era demasiado!! Fue mío, le di hasta que me cansé, acabe en su cara lo cual le encantó y mamo mi pene hasta limpiarlo, por su lado Diego y Carlos entregados al placer... Esa noche no fuimos solo cuatro hombres entregados, el que quiso sexo lo tuvo, muchos se entregaron a recibir y otros dieron... Mi asombro era tal que seguí cogiendo a diestras y siniestras, Luis, Carlos, Diego, Esteban, Daniel, Joseph, José, Pedro, Amilcar, Gustavo, Rubén, Edwin y Jaime satisficieron su placer acumulado en mi... y yo con ellos.... y así fueron todas las noches, regalaba junto a Diego y otros que salieron del closet sexo Express en las camas de nuestros compañeros, que cuadraban, cabroneaban y eran cómplices del desenfreno de la Habitación número 12 del liceo militar. Luis era mío y yo de él, era como en las cárceles que tienen a su pareja para el sexo. Nada se comentó en las demás habitaciones, esa era la habitación del sexo, de la lujuria acumulada, en dos años de estadía fue una Divinidad...


La ultima noche, después del ritual de sexo, mi boca beso sus labios dulcemente, jamás lo habíamos hecho, era solo sexo sin amor, él correspondió de igual forma y un te amo salió de ella... Esa noche dormimos tranquilos, como casi nunca lo hacíamos en aquella prisión en la que nos confinó nuestras familias. Al irme me despedia de todos diciendoles unido a un gran apreton de manos, tal cual machos: Nunca me olvidarás tendrás otros hombres y mujeres pero siempre estaré yo en tus deseos. Mi familia me recibió como el macho que fue al liceo militar, el hombre que contribuyo con la milicia. Y así lo ven aun y aunque siempre trate de olvidar aquel año, “juegos de niños, locuras” sé que tras mi pose de macho sigo disfrutando del juego de dominación con el peluquero, que ordena bajar la cabeza y yo como un pecador obedezco; esa mano que dirige, que parece humillarme y me resigno obediente, sigo las instrucciones y me dejo dominar... lo mismo le pasa a muchos...


Así a pasado mi vida, conociendo la diversidad sexual que está escondida, pero fácil de encontrar...

Continuará...


martes, junio 17, 2008

QUE MOMENTO...

Pensé que nunca llegaría ese momento, relajada y dispuesta a escribir de nuevo; Cuando tienes un trabajo estable y piensas que nunca va a dejar de serlo. Pero, de repente, ves claramente que eso se acaba, que tiene un fin, y que no sabes hacia donde tienes que tirar. No quiere decir que no estés cualificada para desempeñar otro trabajo similar, o que no tengas la preparación suficiente para hacer otros, pero cuando algo te gusta, cuesta aceptar que lo vas a perder, tanto a nivel laboral como a nivel personal. Durante ese año mi vida cambió mucho, y tenía que tomar decisiones y no sabía si la fuerza me acompañaría. Estaba en una de esas ocasiones en las que piensas que es mejor meterse en un agujero y no salir hasta que todo se vuelva regular, pero no podía. Algunos de mis compañeros me decían que no debía preocuparme porque era joven y bien preparada, pero no es fácil hacer cosas en tales momentos.


Cuando acababa mi jornada laboral, en lugar de buscar una salida, me dedicaba a deambular por las calles pensando en mil y una tonterías para poner fin, iba al cine sola, a tomar tragos sola, a rumbear sola... siempre sola y no buscaba soluciones, solo pensaba cosas extrañas. Era como una pesadilla pero sin estar dormida. Uno de esos días difíciles como quien dice, decidí ir a la playa, me encanta playa. Y recibí una llamada agradable. Una buena amiga me invitaba a tomar un café; Pero le comente que iba en la playa, que no podía; a lo cual ella me contestó: Siiii, a cual playa? pues yo voy también!! ... Todas las cosas buenas saben mejor cuando se hacen esperar, y fue el caso, como siempre la puntualidad no es uno de sus fuertes. Pero mereció la pena verla acercarse con esa sonrisa agradable en su cara y más aún el abrazo que recibí cuando se puso ante mí, pedí disculpas por el retraso, a lo que me contestó: Tranquila Ojalá todos los retrasos fueran así…!!


Nos cambiamos, dejando ver nuestros hermosos cuerpos por diminutos y eróticos trajes de baño a la poca gente que allí estaba, entre piropos y admiraciones por lo bellas y bien cuidadas estábamos empezamos a recorrer la playa. Se que ella me hablaba sobre algo, pero estaba tan ensimismada con mis cosas que a penas le presté atención. Se dio cuenta enseguida y, tomándome de la mano, me llevó a casi un escondite natural, como especie de malecón hasta llegar a una playita sola, escondida, espectacular....Que te parece?? me dice... Me miraba fijamente esperando que le dijera cual era el motivo de que mi cara no reflejase la felicidad a la que la tenía acostumbrada, pero decidí que era mejor tratar de olvidar el tema y centrarme en lo que tenía delante. Sinceramente, era mucho más agradable, y no voy a negar que la atracción estuviera ahí.



Hay momentos de silencio que valen mas de mil palabras, y ese era uno de ellos. Ella no quería preguntar y yo no quería responder. Necesitaba estar cerca de alguien y en este caso ella y ella quería dármelo... éramos conscientes de que entre nosotras no podría haber más que una amistad pero hay cosas que, por mucho que lo intentemos, no podemos evitar.... Fue mas que atracción?? admiración?? fue un desliz hormonal?? o quizá una experiencia mas que Afrodita tenía que vivir??



Pasé un día acogedor, diferente y un poco extraño, era hora de irnos así que subimos a su carro para ir paseando y ver donde comíamos; pero al subir al carro nos quedamos sin hablar con la boca, aunque la conversación de nuestras miradas era muy interesante y más atrevida que nosotras, hasta que su mano agarró la mía mientras cambiaba la velocidad del carro. Miré la mano y la miré a ella y ella miraba al infinito por la ventana. "¿Estás bien? ¿Voy demasiado rápido?" preguntó sin obtener respuesta alguna. En ese momento estábamos en alguna parte del litoral, casi cayendo la noche y amparadas por la luz del atardecer . Paró el carro, retiró la llave del contacto poniéndola en la guantera, Recostó su asiento, seguía sin mirarme y me dijo "No se si voy a poder hacerlo, si no te gusta, no te arreches, solo dímelo".



Cerré los ojos y no sabía que hacer. Lo cierto es que me entraron ganas de abrir la puerta y salir corriendo, pero lo que hice fue empezar a acariciarla despacio. Acaricié primero su pelo, negro, Luego su cara, Eran caricias lentas, suaves, con mucha ternura. No le gustaba que tuviera los ojos cerrados, pero si así lo quería, Recliné mi asiento y me incliné sobre ella, sin tocarla. Solo con mi mano. Bajé por su cuello y noté como su respiración se hacía mas profunda... desabotoné la camisa y cerró los ojos con mas fuerza. Mis dedos se colaron por ese hueco y toqué la piel de su abdomen, rocé cada milímetro de piel que separaba sus pechos de la cintura del pantalón.

Abrió los ojos, me miró y la besé. No se apartó y respondió tomándome por el cuello y enredando sus dedos en mi pelo. Ese momento en que todo se detiene y no se puede hacer nada más que una cosa. Solo nos besábamos. Mi mano se había detenido y no quería hacer otra cosa que estar quieta sobre su estómago. Su mano comenzaba a tocar mi pubis, mi vagina por dentro de la falda, nada se lo impedía... nos dimos uno de esos besos intensos en donde entras en una especie de estado de shock, donde no sabes donde empiezan sus labios y acaba tu lengua, donde no sabes si la que besa eres tú o te están besando a ti. Cuando nos separamos para mirarnos a los ojos un fino hilo de saliva nos mantenía unidas. Mi mano volvió a la vida y mientras me volvía a acercar a sus labios, esta subió a sus pechos. Y su mano acariciaba mi ya inflamado clítoris, haciendome gemir dulcemente.... con música suave de fondo, muy romántica para mi gusto seguíamos tocandonos duro, rápido, con pasión y fulgor...

Los vidrios del carro estaban totalmente abajo, el aire no era suficiente pues nuestras respiraciones cada vez eran mas agitadas, mi mano cada vez iba mas deprisa y mi lengua en su boca cada vez mas profunda. Todo se precipitó de repente. Separó sus labios de los míos, aprisionó mi cabeza contra su pecho y con un gemido de alivio dijo sin palabras que el clímax había pasado por allí.... me grita: MARICAAA VOLTEAAA!!!: Diosssss!!!! El espectáculo estaba siendo visto por mas de 50 pasajeros encaramados en los ventanales y riendo en un autobús !!, es decir disfrutaron aquel show lesbicoooo en primera fila!!! jajajajajajaaaaaa solo alcance decirle después de aquella parodia: Maricaaa correeee!!!! jajajaaaaaaa

Sonriendo!!! así fue todo el trayecto hasta mi casa. Que locura tan divertida, que momento!!! unas horas mas tarde, mientras pensaba en que tener buenos momentos con buenas personas hace que, hasta los problemas grandes se olviden. Y también me hizo pensar en como acabará una historia que no sabemos bien donde empieza… Sonriendo!!!

Un beso en lo mas profundo de tu ser...